sábado, 31 de octubre de 2009

Six O'Clock Tea, en la Embajada de Grecia

El pasado martes 27 de octubre se realizó la 10º edición del Six o’Clock Tea, organizado por Carminne Dodero a beneficio de Fundaleu. En esta oportunidad el marco fue la Embajada de Grecia donde disfrutamos de una tarde agradable y distendida con lo mejor de la moda local de la mano de los diseñadores Min Agostini, Malu Ricciardi, Fabián Zitta, Maria Lizaso, Catalina Rautenberg, Araceli Pourcel; e internacional con la presencia de Guillaume Henry, de la firma francesa Carven, quien viajó especialmente a la Argentina.
Desde 2003, el evento bianual Six o’clock Tea reúne en un solo lugar la moda de autor y un público exclusivo. Mientras las invitadas disfrutan de un verdadero té en un ambiente distendido y amistoso; desfilan entre las mesas modelos profesionales que acercan los diseños de manera subliminal a las potenciales compradoras. En la séptima, octava y novena edición se incorporaron a la grilla dos reconocidos diseñadores extranjeros: Isabela Capeto de Brasil, Vena Cava de Nueva York, y Matthew Williamson de Gran Bretaña.
Entre las figuras que asistieron al Six o’Clock Tea pudimos ver a las siempre elegantísimas hermanas Rosella y Patricia Dellagiovampola, Amalita Amoedo, Mónica Verdier –presidente de Universo Garden Angels-, el embajador de Grecia y su esposa, Sandra Dillon, y la diseñadora Laura Notinger, entre otras.
El evento contó con sponsors como Universo Garden Angels, presentando su nueva línea de belleza Spicy, Homero, Destino Argentina, Virginia Slims, y Zencity, entre otros.


Guillaume Henry, encantado de ser parte del Six o'Clock Tea

Guillaume Henry, actual director artístico de Carven, es un joven diseñador con espíritu romántico que comenzó su experiencia en el corazón mismo de la firma Givenchy y transitó el último tiempo colaborando en el equipo creativo de Paul Ka.
Guillaume tiene una visión fresca y elegante de la mujer Carven y desea representar estas características en sus diseños, cuya apariencia simple y espontánea esconde una construcción muy estudiada y detallada. El creador manipula los materiales y las formas con un espíritu sport-couture muy cotemporáneo.
La Maison Carven desde sus inicios ha impreso en sus creaciones una visión muy parisina y democrática de la creación de moda. En 1945, Carmen de Tommaso, más conocida como Madame Carven, abrió su primera casa de moda en el nº6, Rond Point des Champs Hélices, en París.
Sobre la base de su notoriedad y el éxito fenomenal de sus primeras colecciones, vistió a reinas, princesas y emperatrices, y se convirtió en la creadora más solicitada de las estrellas de cine luego de la Segunda Guerra Mundial.
Madame Carven se animó a achicar los breteles de los corpiños para transformarlos en un sujetador escotado y a construir sus vestidos de telas étnicas traídas de lejanos destinos. Carven transformó el lujo en algo accesible y supo captar el signo de los tiempos de un modo simple y refinado, que apostaba sobre la elegancia parisina y sobre un estilo de vida desenfrenado para la época. "La costura me trajo mucha felicidad, la alegría de la creación. Hice todo lo que posible para que las mujeres se vean hermosas,” dijo Madame Carven, en un reciente homenaje días antes de cumplir sus 100 años el 31 de agosto.

Fotos Santiago Artemis para DF-Si querés saber más sobre Madame Carven: Los cien años de M. Carven

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